El reconocimiento (o recon) es la fase en la que se recolecta toda la información posible sobre el objetivo antes de atacarlo. Cuanta más información, más superficie de ataque se descubre y mejores decisiones se toman.
Se divide en dos enfoques según si interactuamos o no con el objetivo: pasivo (sin contacto) y activo (con contacto directo).
Reconocimiento pasivo
No se envía tráfico al objetivo; se usan fuentes públicas de terceros.
- WHOIS, registros DNS públicos, certificados (crt.sh).
- Google Dorking y motores de búsqueda.
- Redes sociales, ofertas de trabajo, repositorios públicos (GitHub).
- Bases de datos de filtraciones y herramientas OSINT (Shodan, theHarvester).
Ventaja: es indetectable. Desventaja: la información puede estar desactualizada o incompleta.
Reconocimiento activo
Se interactúa directamente con la infraestructura del objetivo.
- Escaneo de puertos y servicios (Nmap).
- Enumeración de DNS, banners y versiones de software.
- Consultas directas a servidores web, SMB, SNMP, etc.
Ventaja: información precisa y actual. Desventaja: genera tráfico y deja huellas en los logs; puede ser detectado.
| Pasivo | Activo | |
|---|---|---|
| Contacto con el objetivo | No | Sí |
| Riesgo de detección | Nulo | Alto |
| Precisión de la info | Variable | Alta |
| Ejemplo | Buscar en Shodan | Escanear con Nmap |
La buena práctica es empezar siempre por el reconocimiento pasivo (silencioso) y pasar al activo solo cuando ya se agotó lo público. La herramienta central del reconocimiento activo es Nmap, que se ve en el próximo tema.