Una firma digital es un mecanismo criptográfico que prueba quién creó un dato y que no fue alterado. A diferencia del cifrado (que oculta el contenido), la firma no oculta nada: garantiza autoría e integridad.
Se basa en el cifrado asimétrico usado al revés: en lugar de cifrar con la clave pública del destinatario, se firma con la clave privada del emisor, y cualquiera puede verificarla con su clave pública.
Cómo se firma (proceso):
- Se calcula el hash del documento (su huella digital).
- Ese hash se cifra con la clave privada del firmante → eso es la firma.
- La firma viaja junto al documento.
Cómo se verifica:
- El receptor descifra la firma con la clave pública del firmante → obtiene el hash original.
- Calcula por su cuenta el hash del documento recibido.
- Si ambos hashes coinciden → la firma es válida (auténtica e íntegra). Si difieren → fue alterado o no lo firmó esa persona.
Qué garantiza una firma digital:
| Propiedad | Significado |
|---|---|
| Autenticidad | Confirma quién firmó (solo esa clave privada pudo hacerlo) |
| Integridad | Cualquier cambio invalida la firma (gracias al hash) |
| No repudio | El firmante no puede negar haberlo firmado |
Cifrar vs firmar (no confundir):
| Cifrar | Firmar | |
|---|---|---|
| Clave usada | Pública del destinatario | Privada del emisor |
| Objetivo | Confidencialidad | Autoría + integridad |
| Quién verifica/abre | El destinatario (su clave privada) | Cualquiera (clave pública del emisor) |
Usos reales:
- Actualizaciones de software firmadas (evitan instalar código manipulado).
- Documentos y contratos electrónicos.
- Certificados digitales y TLS.
- Transacciones de criptomonedas.
Las firmas digitales combinan hash y cifrado asimétrico. Aportan la integridad y el no repudio, propiedades que amplían la triada CIA, y sostienen los certificados X.509.