Ningún control evita del todo que un evento grave (incendio, ransomware, fallo masivo) detenga la empresa. La continuidad planifica cómo seguir funcionando y recuperarse.
BCP — Plan de Continuidad del Negocio
El BCP (Business Continuity Plan) busca que la organización siga operando (aunque sea de forma reducida) durante una crisis. Responde: si perdemos la oficina, ¿desde dónde trabajamos?, si cae el sistema principal, ¿cómo seguimos atendiendo?. Es la visión amplia (personas, procesos, instalaciones).
DRP — Plan de Recuperación ante Desastres
El DRP (Disaster Recovery Plan) es la parte tecnológica: cómo restaurar sistemas y datos tras el golpe. Su héroe son los backups.
⚠️ Un respaldo que nunca se probó restaurar no sirve. Hay que ensayar la recuperación periódicamente.
Dos métricas clave
| Métrica | Qué mide | Ejemplo |
|---|---|---|
| RTO (Recovery Time Objective) | Cuánto se puede tardar en volver a funcionar | "Máximo 4 horas" |
| RPO (Recovery Point Objective) | Cuántos datos se puede permitir perder (en tiempo) | Backups cada hora → RPO de 1 hora |
El RTO y el RPO guían cuánto invertir en recuperación: cuanto más bajos los exijas, más cara la solución.
Apoyo: BIA
El Análisis de Impacto al Negocio (BIA) identifica qué procesos son críticos y cuánto duele perderlos, para priorizar qué recuperar primero.
Con la continuidad cerramos el GRC (la cara organizativa de la seguridad). El próximo pilar vuelve a la tecnología, al lugar donde hoy vive casi todo: la nube.